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Sindicalistas y trabajadores se movilizaron y realizaron un acto contra los despidos

Una conjunción inédita de gremios, movimientos sociales y partidos políticos confluyó en el Monumento al Trabajo, desde donde hicieron oír sus reclamos al Gobierno. “No queremos que les tengan miedo a los trabajadores, queremos que les tengan respeto”, aseguró Moyano.

En el marco de una multitudinaria movilización que los organizadores estimaron en más de 350.000 personas, las cinco centrales sindicales dieron un mensaje claro hacia la concreción de la reunificación gremial el 22 de agosto venidero, y una señal inobjetable en defensa del empleo al advertir que si el Gobierno veta la ley de emergencia ocupacional que está debatiendo el Congreso, convocará a un paro general.

La movilización de miles y miles de trabajadores quedó a la par en una hipotética tabla comparativa a la realizada por la CGT el 30 de abril de 2009 en la avenida 9 de julio, cuando Hugo Moyano era secretario general de la central obrera, el metalúrgico Juan Belén el adjunto y Cristina Fernández de Kirchner era la presidenta.

Sin registrarse inconvenientes desde hora muy temprana comenzaron las concentraciones de las CGT Alsina, Azopardo y Azul y Blanca y las CTA de los Trabajadores y Autónoma, en las cuatro entradas previstas por los organizadores que volvieron a poner de manifiesto su capacidad para contener a miles de personas.

En medio del incesante retumbar de los bombos y el estruendo de miles de bombas, comenzaron a colmarse desde las 13.00 todas las arterias circundantes al escenario de unos 50 metros de largo, instalado sobre la avenida Paseo Colón e Independencia, de espaldas a la sede de la CGT y a la Facultad de Ingeniería.

Banderas y globos aeroestáticos de la Unión Obrera Metalúrgica, de distintas seccionales de Camioneros, Unión Docentes Argentinos, Asociación de Modelos, La Fraternidad, Fatun, Federación de Panaderos, Ceramistas, Unión Personal Civil de la Nación, CTA y de organizaciones sociales, predominaron en el acto.

Tras encontrarse en la sede de Azopardo 802, Moyano, Antonio Caló, Hugo Yasky y Pablo Micheli, a las 15.30 todos ellos se dirigieron al palco, mientras que los representantes de partidos políticos y de organizaciones sociales se ubicaron en otros dos estrados más pequeños ubicados a los laterales del central.

En el palco principal además de Moyano, Caló, Yasky y Micheli, estuvieron Andrés Rodríguez (UPCN), Juan Carlos Schmid (CATT), Sergio Palazzo (Bancarios), Héctor Daer (Sanidad), Abel Frutos (Panaderos), Omar Plaini (Canillitas), Domingo Moreyra (Ceramistas), Horacio Ghillini (Sadop), Sergio Romero (UDA) y Pablo Moyano (Camioneros), entre otros.

En los restantes palcos se registraron las presencias del ex candidato presidencial por el  Frente Para la Victoria, Daniel Scioli, el ex senador Nito Artaza; el presidente del Parlasur, Jorge Taiana; José Scioli; Eduardo Valdes; Deborah Giorgi; Mario Cafiero; Eduardo Jozami y Leonardo Grosso, entre otros.

Entre los ausentes figuraron el titular de la CGT Azul y Blanca, José Luis Barrionuevo -se sabe que fue a raíz de la participación y adhesión del Partido Justicialista a la movilización-;  Gerónimo Venegas cuestionado por su apoyo a Mauricio Macri; José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Gerardo Martínez (UOCRA) por encontrarse en el exterior, y los referentes de los “veteranos”: Carlos West Ocampo (Sanidad) y Armando Cavalieri (Mercantiles).

El  primero de los oradores fue Schmid que tuvo a su cargo la lectura del documento elaborado por las cinco centrales sindicales y luego fue el turno de Pablo Micheli. Le siguieron Hugo Yasky y Antonio Caló y finalmente lo hizo Hugo Moyano, quién habló largamente como dando la sensación de una despedida.